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Global Overview Magazine

Revista de actualidad política, religiosa, económica, social, cultural, científica y educativa con alcance internacional
ISSN 2618-1916

MIGRACIONES, TRAABJO Y EXCLUSION SOCIAL


Introducción


La llegada del nuevo milenio trajo consigo un abanico de posibilidades económicas, sociales y políticas para las sociedades. El globo terráqueo se achicó, la rueca y el balancín cedieron el lugar al microchip y la irrupción del modelo neoliberal, en términos económicos atravesó el cuerpo vetusto del antiguo régimen, desplazando las cuatros décadas del llamado “Estado de Bienestar”.
El ámbito donde el hombre y su familia se resguardaban de los avatares cíclicos económicos tenía por cierto una contención que amortiguaban los conflictos sociales. La nueva forma de producción capitalista tiene la particularidad de sufrir metamorfosis cíclicas a través del diversificamiento de sus productos y del intercambio comercial a nivel mundial; ergo, las sociedades no están exenta de ello, aquí se produce la gran fractura social que conlleva a una diáspora sin precedentes desde los albores del siglo XIX.
Hoy nos encontramos frente a nosotros mismos pero sin mirarnos, fuera de nuestra esencia, es decir; dejamos nuestro barrio, amigos, familia y hasta el hecho cultural que tanto nos afecta, -la psicología tiene un gran campo de trabajo en este sentido-.
La partida, el exilio, el desplazamiento, no son más que manifestaciones humanas provistas de defensa a la génesis natural del hombre (principio de conservación), los miedos, el rechazo, el vituperio anacrónico de algún tipo de sociedad que se auto-considera “superior” (anglosajona, aria, etc) provocan en el sujeto histórico la demostración más ancestral del “Hombre en Estado de Naturaleza”, vida breve embrutecida, pobre y tosca, solía decir el filósofo político Thomás Hobbes1.
La rutas se encuentran abarrotadas en todas las direcciones, los sueños se hacen trunco en la mayoría de los casos, la búsqueda de una mejor vida choca contra el muro social del “otro lado”, varios marcos conceptuales dan prueba de ello; “la diferencia” lingüística, de raza, de religión y hasta la política son parte del folklore humano para poner trabas por medio de una normativa jurídica nacional y/o comunitaria como forma de sanción para aquellos que osen integrarse a una sociedad que nos les pertenece.
Por cierto, la antropología moderna dista mucho de las viejas prédicas, que los gobiernos de turno aún siguen formulando. Europa se encuentra en un estado vegetativo social, -bulimia demográfica-2 con baja densidad de nacimientos, su sistema jubilatorio se encuentra en terapia intensiva y hay miedo que estalle a corto plazo, y con una necesidad de mano de obra barata y calificada que se transforma en una cuestión nacional. Los recursos genuinos se obtienen de una migración del Norte de África y de técnicos latinoamericanos, ahora incrementado con excedente de mano de obra de Europa del Este, no comprender esta realidad es tener una mirada ciclópea de la crisis población/productividad.
Los griegos, tenían muy claro las diferencias para con el extranjero, el -meteco- y el concepto de “ostracismo” para aquellos que infligieran la ley, eran la sanción máxima, por ende, la posesión de un hombre sobre otro era bien vista, el esclavo tenía una funcionalidad económica-social, que dista mucho del nuevo concepto.
El tridente conceptual Estado, Hombre, Libertad deviene de un largo camino histórico, que aún no se pudo resolver en su totalidad, basta con leer la historia pasada reciente, así como la época medieval la iglesia como institución suprema ponía coto a la movilidad de las personas con un fuerte rechazo a los cambios, el hombre sujeto a la tierra (la gleba) –reticencia a cambiar el paradigma vigente- dónde el marco de las ideas y de lo científico eran producto de la brujería y de la praxis pagana, no comprendía que es parte de la evolución homínido en el proceso de encadenamiento humano.
Tiempo después con la llegada de la revolución industrial en los siglos XVIII y XIX , se configura un nuevo modo de pensar que trae aparejado las artes y la corriente humanista, que atravesaba a las incipientes burguesías de entonces, las burguesías en su afán de acumular el mayor capital posible encuentra en el estado su mayor socio con lo que implica el concepto jurídico, no en vano estos siglos tienen consecuencias sociales y económicas a nivel universal, en éste período los países periféricos son sometidos a realizar reformas estructurales en toda su dimensión. “Todo lo sólido se desvanece en el aire”3 argumentaba Karl Marx viendo los vientos que soplaban hacia otros continentes, el desguase humano que cruzaba los océanos eran parte de la prédica –habitar, trabajar- cuando la vieja Europa se encontraba en un momento álgido de superpoblación, este drenaje de cuerpos eran para atesorar lo más preciado, -materias primas, producción y mercado- ¡casi nada!
Las imbricaciones políticas de los países dominantes fue solo el comienzo de la extracción de la fuerza de trabajo, es decir, el plus valor, la resultante en términos de revoluciones, guerras y golpes de estado para alienar aún más a las masas populares.
El tiempo no se detenía, sino que seguía su curso y recién con la finalización de la gran guerra, se dinamiza el concepto de la creación de una comunidad continental europea.
El proceso de descolonización durante la década del 60 y las reformas de productividad a nivel mundial , trajo aparejados fuertes luchas fracticidas hacia el interior de los países recién liberados, el comienzo de su emancipación política de la mano paternal del país que lo cobijaba ahora tenía un futuro incierto, sus economías destruidas y un aparato político ausente, carente de nuevas formulaciones e instituciones para llevar adelante programas que sustente un cierto grado de desarrollo; ergo: una asimetría perfecta de dominación por parte de los países más desarrollados en pos de los países más frágiles.
El estado cumple un rol estructurante de la sociedad y mantiene cautiva a las poblaciones nacionales, su vehículo es la economía, estos son los pilares para el efecto contrario de emancipación política y humana.


El Comienzo de los Cambios

La caída estrepitosa del edificio estructural del Estado de Bienestar durante la década del 70, puso en vilo a las economías más sólidas y fuertes de Europa y Estados Unidos, ellos sintieron el cimbronazo de la “llamada crisis petrolera”, este desmoronamiento socavaba sus economías y desde el estado mismo aplicaron las políticas más duras, reformulando la parte jurídica por excelencia, proveyendo de nuevos acuerdos internacionales a los países integrantes de la comunidad internacional.
Durante las décadas de los 80 y 90 y principio del siglo XXI que venimos transitando, Europa occidental se ve sacudida por fuertes conflictos xenófobos, -violencia, discriminación y muertes- rondan por el continente europeo surcado por las luchas más impresionantes a lo largo de la historia. La puerta grande del sur de Europa, España, en la zona de El Ejido4 Andalucía, se vio sacudida por fuertes ataques a los inmigrantes indocumentados “magrebíes” y “marroquíes” provenientes de África del norte, estos zarpan diariamente desde sus costas, en embarcaciones “pateras” en busca de trabajo. Del otro lado de océano Atlántico, el continente latinoamericano también se encuentran diásporas en todas sus naciones, parten contingentes de personas en busca de trabajo y refugio político, “los balseros cubanos” , “campesinos mexicanos” y “profesionales argentinos” , son algunos de los desafectados para el éxodo hacia Europa y Estados Unidos, mano de obra barata que proveen los llamados “sudacas”, “ecuatorianos”, “colombianos” , entre otros conforman un abanico de trabajadores, técnicos profesionales y de mano de obra desocupada en busca de la tan ansiada inserción laboral.
Precisamente en España, el saldo fue un tendal de muertos y heridos, unos pocos deportados y otros aguardan en las celdas apestadas una pronta salida hacia el territorio que lo vio nacer. Hacia el norte de Europa, la situación no es tan favorable como pregonan algunos informes gubernamentales, Alemania se encuentra en un estado de alerta constante, dada la inserción de trabajadores turcos que fueron llegando a partir de los 70, en busca de un mejor porvenir? desde el llano son rechazados por la comunidad nativa. Viven en barrios (guetos) alejados del centro de las ciudades, -en las periferias de Berlín- hay un gran barrio de turcos, el trabajo que desempeñan es el más bajo en la estratificación laboral, además están constantemente vedados de determinados lugares públicos, (derecho de admisión), así como en Estados Unidos donde en algunos estados no se les permite ingresar a los negros, “hombres de color”, la violencia física, quema de viviendas y la desprotección a la cual el Estado hace caso omiso, son algunas de las demostraciones más visibles de una sociedad por demás intolerante, “Casi la mitad de los extranjeros adolescentes padecen trastornos psíquicos al no poder digerir tantas y tan desproporcionadas exigencias como se les imponen. Apenas tienen oportunidades en el mercado de trabajo y para los que se han criado aquí no hay retorno posible a su país de origen. No tienen patria5. Su vecino país, Austria no se queda atrás, recordemos que el mismísimo ex -canciller Heider ganó las elecciones atacando a todos aquellos grupos que no son de origen ario/ germánico y que no tengan rasgos identificatorios con sus connacionales, para lo cual, se impuso un estricto control migratorio.
Holanda, si bien tiene un bagaje cultural histórico –multicultural y de tolerancia religiosa- y con una importante población proveniente desde sus excolonias, dan prueba de que hay una cierta animosidad a la comprensión migratoria, pero, hoy una parte de la sociedad neerlandesa se pregunta sin comprender: que está ocurriendo? porque hay tantas mezquitas?, los holandeses nos estamos convirtiendo en nuestro propio territorio en seres invisibles?, nos sorprenden con sus comidas típicas y vestimentas?. El triunfo de Pim Fortuyn un reconocido xenófobo, luego asesinado, puso de relieve que bajo la fina capa de la piel, ésta sociedad no es tan tolerante. Tiempo después el realizador holandés Theo van Gogh, fue víctima de un crimen (degollado) por parte de un musulmán, capítulo que aún no está cerrado. La sociedad Belga, sigue los mismos pasos que su hermana mayor -Francia- y secunda los hechos de violencia casi al unísono parisino. El desempleo es la mayor causa del descontento y expresión de la desprotección social, los jóvenes extranjeros no consiguen trabajo de ningún tipo, la organización juvenil en ligas para liberación islámica cada día más numerosas está poniendo en jaque a las autoridades.
En el territorio galo, la inmigración tiene una presencia muy fuerte, la formación de guetos en la periferia de la ciudad luz, imbrica en una suerte de temores por parte de la sociedad civil que conlleva a la férrea resistencia hacia los indeseables inmigrantes. En los meses de octubre y noviembre del año 2005 durante los cuales se sucedieron los momentos más álgidos de la última década, el gobierno del presidente conservador Jacques Chirac, no pudo contrarrestar los efectos de la apertura económica que se está llevando de manera “salvaje”: así los ciudadanos echaron mano al fuego; el tridente temeroso, desempleo, marginación y pobreza aparecen como la punta del iceberg, para comprender tamaña dolencia social.
Solo hace falta una re-lectura de los poemas de Charles Baudelaire6 para comprender las semejanzas de familias de pobres que transitan por la ciudad de las luces, las políticas migratorias en Francia, son elocuentes al respecto, los empleadores no quieren a franceses, puesto que son muy exigentes quedando solo los empleos denominados 3D: demanding, dangerous, dirty7 (difíciles, peligrosos, sucios), único camino de los indeseables inmigrantes. El crecimiento de la pobreza y la exclusión social ya no hay que buscarla en un determinado ámbito social, ahora con solo abrir el portal de una ventana o caminar por una avenida vemos como se movilizan pequeños ejércitos de familias (muchas de ellas, antes estaban inserta en algún tipo de trabajo) para recoger la basuras y/o elementos que puedan ser vendidos, la mayoría de ellos están organizados, al punto de tener un diagrama barrial por donde circular, inclusive tiene divisiones de tareas. Aunque parezca mentira –esto no es nuevo- ya en la época de la civilización griega “los metecos” cumplían una función desleal del trabajo, su carácter de extranjeros les impedía competir libremente en el trabajo artesanal, las artes y en lo deportivo entre otras cosas, vivían en la “ciudad de los pobres”8 por ende debían registrase e inscribirse en la asignatura de la polis, era una forma prolija de expulsión de su territorio.
En los siglos XVII y XVIII al mendigo se lo acusaba de separarse de lo social, de romper el orden de las cosas, era muy común que la mayoría de los países del viejo mundo vieran a la mendicidad y a la vagancia como un delito.
La Iglesia Protestante como institución de la mano de su mayor exponente Calvino, provocó un ascetismo religioso sin precedentes, en ello el trabajo era la parte moral por excelencia y no tenían cabida los mendigos y pobres, a punto tal que desde el estado mismo se prohibió la mendicidad9.

Inmigración y Exclusión


Los últimos informes sobre inmigración son desgarradores, en cualquier parte del planeta se observa una movilidad constante de personas que se trasladan de un lugar a otro, la dinámica de la nueva economía internacional y el proceso de globalización instituyeron nuevas normas constitutivas del trabajo y el desplazamiento de norte a sur y este a oeste como nunca antes se había visto, son las imágenes más elocuentes que el sistema satelital nos pueda emitir ocularmente –no hay forma de frenar esta fuga humana-.
El gaande man (el hombre que parte) es tan antiguo como el homo faber y el homo habilis10 se permitieron atravesar océanos y continentes con las consecuencias previsibles a que se exponían estos primitivos migrantes que no sabían de normas y leyes constitutivas –el mundo les pertenecía- qué hizo posible esto?, pues bien estamos frente a un nuevo modo de producción capitalista globalizado, ello implica una mayor fragilidad social dado el impedimento de acceder al mercado de trabajo, este cambio estructural en materia laboral explica de manera tangencial como el circuito de producción va cambiando de manera abrupta en todas sus formas.
Hoy en casi toda Europa se encuentra en una situación de avanzada violencia de la xenofobia, los neo-nazis, los skinheads y todos aquellos que son desclasados dan cuenta de ello, -los ciudadanos europeos siguen sin aceptar la integración-, la vieja prédica de los movimientos de liberación pusieron al unísono de sus pueblos ¡Latinoamérica para los latinoamericanos!, África para los africanos!, esta configuración anticolonialista, demarca la existencia de la no desaparición de una historia que se repite por décadas.
El sujeto histórico, el hombre ante su sobrevivencia y de su familia, apela a todos los recursos posibles a su entorno, es decir: se traslada a lugares que antes solo estaban en su imaginario, (traspasar fronteras territoriales, cruzar océanos), pero lo más interesante aquí es el desafío cultural al cual se enfrenta dejando su matriz materna cultural en un archivo emocional –seguramente en el occipital izquierdo área 17- que aparece cuando menos lo espera; así los miedos, las angustias a nivel psicológico, son parte del hombre sagrado, esto significa civilización.
Hombres y familias provenientes de continentes arrasados por el hambre, enfermedades, guerras y ahora la falta del agua, buscan una salida en horizontes lejanos de ultramar para “oxigenar su alma”, estos desposeídos tiene que hacer frente a una nueva cultura, -no es poca cosa aceptar al otro, el diferente –Las diferencias entre “ellos y nosotros” , se hacen notar en cualquier parte del mundo, ahora bien, como hacemos para convivir dentro de un mismo espacio geográfico sin que se genere graves conflictos?.
Indudablemente, la llave del argón vetusto y polvoriento lo tienen las clases dirigentes, de los estados naciones, bajo la égida de la concepción supranacional, con la desaparición geográfica del Estado-Nación, implica terminar con las barreras nacionales en todas sus dimensiones, en materia económica, política-social y sobre todo en el intercambio de productos. La tasa impositiva y renta de la tierra varía de acuerdo a los países que se encuentran en una situación desfavorable, la imposición de medidas de medidas económicas de sumisión ante el poder.
A manera de ejemplo en la Argentina, el productor lanero italiano Benneton que posee grandes extensiones de tierras en el sur del país, demarca una situación sin precedentes, lo notable es que no hay un criterio unificador sobre la apertura inmigratoria a nivel universal, las instituciones como la ONU, OMC, entre otros no hacen más que trasladar las prácticas políticas hacia el interior de sus países. Al punto tal que por ejemplo, en el acuerdo de Maastrich, no se pone de relieve la cuestión migratoria, dejando a cada uno de los países miembro el poder de decisión sobre la materia.
Desde la OIM, se está llevando a cabo programas por demás interesante en ésta materia, este organismo pone de relieve las más variadas formas de contención social para aquellos migrantes que se encuentran fuera de la estructura social del país de receptor, para ello el trabajo denodado de sus integrantes requiere de una mayor apertura política en materia migratoria, por parte de los gobiernos y sobre todo un mayor presupuesto para dicha institución. Los tiempos que corren traen consigo nuevos desafíos y mayor celeridad para los asuntos burocráticos y una apertura aún mayor movilidad de las personas, “el hombre universal” y la familia así lo requieren; cada vez más matrimonios y parejas se forman interrelacionando distintos continentes, razas, religión e idiosincrasia dando paso a un universalismo sin fronteras. La llegada de los hijos en este nuevo escenario, sembrará sin duda la piedra angular para las generaciones futuras, sin mencionar a los futuros hijos de laboratorio.
Esto requiere de la adecuación de las normativas a las necesidades sociales; el concepto de “apátrida” forma parte de la era del hielo y una reforma estructural para la carta de la ONU.
Jean Jacques Rousseau11 , en su proclama sobre los derechos del hombre ponía énfasis en el concepto de “ciudadano del mundo” no dejemos que ésta manifestación caiga en saco vacío, otro notable pensador, Emile Durkheim12 se manifestaba en pos de la educación, la ubicaba como el lugar de primacía para la emancipación humana, la educación cobija e integra a los individuos. Otras teorías harán impresa sus postulados, “el deseo” de partir genera ansiedad y temores pero en ella también se esconde un imaginario que necesita de la experimentación sea satisfactoria o , hoy los medios masivos de información –el chupete óptico- de la TV, nos invade de modelos de vida y lugares exóticos a los cuales resulta difícil de acceder para cualquier sujeto social que tenga un trabajo medio.
Los asistidos, desocupados, extranjeros jóvenes inútiles e indeseables, son los recurrentes a una marcada “desproporcionalidad etno-nacional- que padecen de la persecución policial, una verdadera criminalización de los inmigrantes, las fuentes estadísticas así lo demuestran, en la última década el aumento carcelario desproporcionado pasó de un 18% al 29% solo en Francia, en otros países todavía superó la barrera del 100%13
Los polacos son particularmente activos en el robo organizado de automóviles, la prostitución está dominada por la mafia rusa, los criminales de la droga provienen de la mayoría de las veces del sudeste de Europa o del África negra (……). Ya no deberíamos ser tan timoratos con los criminales extranjeros que atrapamos. Para quien viola nuestro derecho de hospitalidad no hay más que una solución: afuera y rápido”14
Por otro lado; si observamos la situación que impera en la Argentina en el tema migratorio, esta resulta funcional y tratado desde la política oficial como un fenómeno coyuntural sin ver la realidad –o no se quiere ver-.
La dinámica de los últimos años en materia de trabajo produjo una escisión entre el nuevo modo de producción capitalista y los que venden su fuerza de trabajo a costa de un mayor grado de explotación- una sociedad basada en la desigualdad necesariamente es una sociedad en la que existe conflicto-. Este motor oxidado, derruído y vetusto coloca a la fuerza de trabajo nacional bajo la égida de una confrontación para con “el otro” que adquiere un carácter estructural y la carencia de propuestas de cambios cualitativos implica una anorexia normativa.
Pero basta con transitar sus calles y observara diario una sociedad muy cosmopolita, en la que se bifurcan las más variadas culturas, sin embargo, la aparición de un sujeto diferente y con rasgos particulares de países limítrofes produce hacia el interior de la sociedad receptora un mecanismo de defensa y de rechazo a la vez, este antagonismo cuasi-europeo, nos permite describir la importancia de la Localia fundante en términos de idea –ciudad-, dónde se delimita un campo de acción , es decir –una sociedad provista de valores occidentales y morales- que no son los mismos imaginariamente a la de nuestros vecinos; asimismo cabe destacar la importancia del sentido de pertenencia a los cuales nos imbricamos en nuestro halo de superioridad. Emitir juicios de valor sobre tipos de sociedades que tienen ciertas características físicas, como rasgos comunes, raza y religión nos coloca en un estado de alerta -es la vuelta al estado primitivo- .
Esto discursos políticos materializan el modo de pensar de la clases dirigente de los países desarrollados? El temor acompaña a aquellos que se atreven a cruzar la línea divisoria imaginaria, impuesta por el hombre, para resguardarse de los “bárbaros” no declinemos nuestro paso, avancemos, la realidad nos pertenece, de esta manera no debemos temerle a la globalización, ya se ha instalado entre nosotros para no irse más, solo debemos presionar a nuestros dirigentes políticos para que no tengan una postura autista al respecto , sino más bien una mayor dinámica y compromiso en la legislación y los derechos humanos, de esta manera las inmigraciones serán parte del pasado remoto.


Bibliografía


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Dukheim, Emile; “Educación y Sociología” Ed. Shapire, Buenos Aires, 1974

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Morice, Alain, “Eterno retorno del Utilitarismo” Le Monde Diplomatique, junio 2001

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Wallraff, Günter, “Cabeza de Turco”, Ed. Anagrama, 1999


Weber, Max, “La Ética Protestante y el Espíritu Capitalista” Ed. Hyspamérica, Buenos Aires, 1985




1 Hobbes Thomás; “El Leviathan” Ed. Sarpe, Madrid 1984
2 Enzensberger, Hans Magnus, “La gran Migración” Ed. Anagrama 1992
3Marx Karl. “Prólogo” y “Feuerbach” en “La Ideología Alemana” Ed. Cartago, Buenos Aires, 1984
4 Sassen, Saskia, “Por que emigran millones”, Le monde Diplomatique/ el Diplo, junio 2001
5 Wallraff, Günter, “Cabeza de Turco”, Ed. Anagrama, 1999
6 Baudelaire, Charles, “Las Flores del Mal” Ed. Edicomunicación. Madrid, 1999
7 Morice, Alain, “Eterno retorno del Utilitarismo” Le Monde Diplomatique, junio 2001
8 Platón, “La República” Ed. Eudeba, 1985
9 Weber, Max, “La Ética Protestante y el Espíritu Capitalista” Ed. Hyspamérica, Buenos Aires, 1985
10 Arendt, Hannah, “La condición humana” Ed. Paidós, 1998
11 Rousseau, Jean Jacques; “El Contrato Social” Ed. Clásicos Petrel, Buenos Aires, 1988
12 Dukheim, Emile; “Educación y Sociología” Ed. Shapire, Buenos Aires, 1974
13 Wacquant, Loïc; “Las Cárceles de la Miseria” Ed. Manantial

14 Schröder, Gerhard; “Discurso de campaña pronunciado en julio de 1997 y reproducido en Le Monde del 28 de enero 1999.



Prof. Mg. José María Kleywegt


El autor es profesor de la Universidad de Buenos Aires y de Universidades privadas. Licenciado en Ciencias Políticas y Magister y Especialista en Migraciones por las Naciones Unidas (ONU), además de Asesor en dicha problemática en otras Instituciones.