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Global Overview Magazine

Revista de actualidad política, religiosa, económica, social, cultural, científica y educativa con alcance internacional
ISSN 2618-1916

Contexto Mundial, Latinomerica y Argentina


Contexto mundial, Latinoamérica y Argentina

Apuntes para pensar América Latina

Por Silvana Inés Lado1


Prof. Titular Cátedra de Sociología
Facutad de Psicología
Prof. Adjunta Cátedra de Problemas Sociales Latinoamericanos
Facultad de Psicología
Prof. Adjunta Cátedra de Sociología
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
IPSIBAT- Instituto de Psicología Básica, Aplicada y Tecnología
UNMDP- CONICET

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INTRODUCCION
Zona de los archivos adjuntosIntroducción
En las ciencias sociales, el análisis de la génesis y conformación de la estructura social latinoamericana y argentina en sus dimensiones internacional, nacional y local, es atravesado por el debate de las teorías interpretativas sobre las posibilidades de desarrollo: las teorías de la modernización o desarrollo que interpretan los procesos como etapas necesarias por los que los países deben pasar y que toman como modelo y sociedad de llegada la sociedad norteamericana triunfante de posguerra, y las teorías que lo interpretan desde América Latina, teorías que son conocidas como cepalinas y teorías dependentistas.
Las interpretaciones teóricas de la CEPAL y su posterior derivación, la teoría de la dependencia, sostienen que el desarrollo de los países centrales ha sido posible por la relación de apropiación, expoliación y explotación de recursos de las sociedades colonizadas, y como contracara, el subdesarrollo de estos países. Desarrollo y subdesarrollo serían así dos caras de la misma moneda, donde los condicionamientos económicos y políticos impuestos por las potencias hegemónicas posibilitó el desarrollo de los países centrales y la dependencia (trasladando las contradicciones propias del modo de producción de los países centrales) de los países periféricos.
En la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, y como parte del área Socioantropológica de la currícula de la carrera, se ofrece la asignatura Problemas Sociales Latinoamericanos en la que se analizan los contextos históricos y sociales de América Latina y de Argentina.
En ese marco hemos desarrollado algunas reflexiones y proponemos algunos marcos conceptuales, herramientas teórico-metodológicas y posiciones críticas que se constituyen en claves de abordaje de lo social para interpretar, analizar y comprender los problemas nodales contemporáneos, latinoamericanos y argentinos, e interpretar la estrecha relación existente entre los fenómenos estructurales y la vida cotidiana, entre biografía e historia, entre lo social y la construcción de subjetividad.
La propuesta está articulada en torno a dos ejes: un Eje Socio-Histórico (o transversal) y otro Eje de Problemáticas (o analítico). El primero, nos sitúa en la dimensión espacio-temporal y nos da el marco de interpretación necesario para el desarrollo del segundo eje. El segundo, nos permitirá analizar las problemáticas específicas y reflexionar acerca de la complejidad de la contemporaneidad.
Desarrollo, reproducción y problemáticas
En el Eje Sociohistórico se desarrolla y analiza la Génesis y Conformación de la Estructura Social Latinoamericana y Argentina desde tres niveles: internacional, nacional y local, “las formas que adquirió esta relación en los diferentes momentos históricos. […] el rol del estado nacional, el papel de las inversiones externas e internas en la configuración espacio-territorial y los modelos de acumulación, en relación con la estructura social […], los conflictos subyacentes en cada modelo y la nueva cuestión social.”2
Proponemos para este eje dos conceptos centrales para su análisis y comprensión que suponemos orientan la discusión y le dan sentido a la vez que permiten articular los niveles internacional, nacional y local: el concepto de Desarrollo y el concepto de Reproducción.
El concepto de Desarrollo, como “concepto límite” unificador de problemáticas en el pensamiento teórico latinoamericano, ha atravesado a las diferentes propuestas que, desde América Latina, presentaban una alternativa al modelo hegemónico. 3 Así, tanto desde los planteos de la CEPAL, como desde los teóricos de la dependencia y los posteriores desarrollos de Sunkel y Sunkel y Gligo 4 encontramos las referencias que nos permiten, mediante una reflexividad crítica, comprender cómo las diferentes interpretaciones tienen implicancias concretas en las prácticas de los tomadores de decisión que forman parte de la estatalidad, en la construcción de proyectos políticos y en las posibilidades de resistencia de diferentes sectores de la población. En este sentido, el concepto constituye una herramienta imprescindible para el abordaje de las problemáticas, fundamentalmente el análisis de las políticas sociales y de movimientos sociales, pero también inherente a la construcción de la ciudadanía y a la incorporación de los derechos ambientales como parte de los derechos sociales.
El otro concepto que nos permite articular las diferentes problemáticas es el concepto de reproducción. Llamamos reproducción al proceso de producción visto como proceso continuo que genera no sólo productos para el consumo, sino también crea las condiciones de un nuevo proceso productivo, concepto que a la vez es central en el abordaje de los modelos de acumulación. La reproducción no debe entenderse como reproducción física ya que al producir una comunidad produce y se reproduce como comunidad. Los cambios en la forma de producir modifican la estructura de la sociedad y su expresión espacial ya que la propia producción tiene como resultado el cambio5. Este concepto nos permite abordar también el proceso de Reproducción de la Fuerza de Trabajo (RFT) como conjunto articulado de procesos sociales destinados a producir y reproducir fuerza de trabajo para el capital, cuestión que puede ser analizada desde tanto desde el punto de vista del capital como desde el punto de vista de la unidad familiar6. Este desarrollo nos permite tener las herramientas conceptuales necesarias para analizar las problemáticas que se desprenden del Eje Sociohistórico: La Cuestión Social en Argentina y América Latina; Estatalidad y Políticas Sociales; Movimientos Sociales, Construcción de la Ciudadanía y Democracia; Sustentabilidad, Medio Ambiente, y Derechos Sociales.
Por ejemplo, el grado de mercantilización del costo de RFT es importante porque nos da la pauta del grado de posibilidades de sustitución entre bienes mercancías y valores de uso producidos con trabajo doméstico como medio de mantener los niveles de consumo cuando disminuye el salario real (atraviesa las problemáticas Movimientos Sociales; Ciudadanía y Derechos Sociales). También es importante la intervención que asume el Estado para tomar a su cargo los costos de RFT que no son sufragados directamente por el capital (grado de desarrollo de la gestión social que se está en directa relación con la problemática de Estado y de Políticas Sociales). Por ejemplo, el aumento o disminución del gasto social está en relación directa a la incidencia del Estado y la gestión de lo público en el nivel de vida de los trabajadores: qué proporción del salario indirecto es sufragada por los trabajadores a través de impuestos regresivos.
Con respecto a la importancia en el estudio de las condiciones de vida de los diferentes estratos sociales, podemos decir que, en una sociedad concreta, definida por la articulación de diferentes modos de producción, tiene lugar un conjunto de procesos que atañen en mayor o menor medida a cada una de las clases sociales. Y dentro de ese conjunto de procesos sociales es necesario discriminar los procesos cuya producción y reproducción constituyen el determinante principal de los comportamientos de los agentes de cada clase, por ejemplo, el proceso de acumulación respecto a la clase capitalista (y apropiación del excedente social) y el proceso de explotación respecto de la clase obrera.
América latina, capitalismo dependiente y modelos de acumulación
I. El establecimiento de vínculos internacionales desde la colonización se relaciona con las luchas políticas, posicionamientos y tomas de posición que atravesaron y atraviesan las posibilidades de desarrollo de América Latina. La interpretación sobre esta relación ha sido fuente de diversos debates en las ciencias sociales (diferencia entre las teorías desarrollistas, cepalinas y de la dependencia y posicionamiento de la cátedra dentro de la teoría de la dependencia). Esta cuestión nos permite analizar la particular forma en que los países de la región se insertaron en el desarrollo capitalista mundial: como tributarios de centros hegemónicos cuya función primordial fue succionar gran parte de las producciones nacionales en pro de su propio crecimiento y desarrollo” (Pacenza, 2002). Es decir, la ubicación de los países de América Latina dentro del modo de producción capitalista dependiente y con diferente tipo de articulación de acuerdo con las características que asume el modo de producción capitalista en cada una de sus etapas: desde la acumulación originaria de capital hasta el capitalismo oligopólico tecno-industrial en su nueva etapa de organización trasnacional. En esta clave se lee por un lado, el proceso de colonización y la relación colonia-metrópolis (precapitalismo y capitalismo comercial); los factores y condiciones que posibilitaron el paso de la hegemonía española a la hegemonía inglesa (capitalismo industrial, relación neocolonial, nueva división internacional de trabajo, imperialismo); la emergencia de EEUU, Alemania y Japón como nuevas potencias; el ascenso de Estados Unidos como potencia hegemónica; el mundo bipolar; el mundo global, y por el otro, las diferentes estrategias implementadas en los países de la región y particularmente en Argentina como formas de garantizar la acumulación para el capital (modelos de acumulación). En el caso argentino, vinculamos específicamente los condicionamientos internacionales con la Argentina criolla; el modelo agro-exportador; el modelo sustitutivo de importaciones en sus dos versiones (justicialista y desarrollista); el aperturismo y las consecuencias del neoliberalismo de los ´907.
El análisis de los diferentes modelos de acumulación, entendidos como estrategias que garantizan la acumulación para el capital, y sus efectos sobre la estructura social argentina, nos permiten aproximarnos a la nueva cuestión social que, como profundización de los efectos del modelo aperturista, emerge en los ´90 de la mano del neoliberalismo.
II. En esta línea, Maristella Svampa (2005), interpreta los obstáculos al desarrollo como parte intrínseca del capitalismo resultado de la relación asimétrica entre países centrales y periféricos. La entrada en una nueva etapa de acumulación de capital produjo transformaciones en las formas de organización social y la reestructuración de relaciones sociales dentro de una dinámica de integración/exclusión. La nueva articulación entre lo económico y lo político fue generando un grado de dependencia impensable incluso para los teóricos de la dependencia. En América Latina se produce el desmantelamiento del Estado Social en su versión nacional popular, estado que intentaba producir cohesión social. El modelo neoliberal inicia reformas estructurales de la mano de un nuevo modelo de dominación política cuya consecuencias se manifiestan en la mutación económica, social y política; reconfiguración de la sociedad; dislocación y transformaciones en todas las clases sociales (consecuencias que analiza en profundidad a partir de dos dimensiones –la socialización y la sociabilidad- en los capítulos 4,5 y 6 de la segunda parte de su libro La Sociedad Excluyente, para de esta manera adentrarse en el análisis de la relación dialéctica entre estructura y prácticas sociales). Resumiendo: lo que caracteriza a esta fase de gran mutación es la polarización y la fragmentación social, la preeminencia de lo económico sobre lo político, el delineamiento de una sociedad de exclusión.
Como ya expusiéramos en otro lugar8, en un contexto de crisis del capitalismo y de los movimientos y alternativas al sistema (crisis de los ´70, caída del Welfare State, cambio de la matriz estadocéntrica, crisis de los socialismos reales y caída del muro de Berlín), la reorganización de las formas de poder político, dominación y explotación produjeron una reestructuración, en la experiencia social, en todas las áreas de la vida. Nuestro país no escapa a estas tendencias globales en las que la embestida del capital financiero desemboca en hiperinflación de fines de los ´80.
Si bien en los países centrales esta entrada en una nueva etapa de acumulación del capital produjo modificaciones en la organización política y social, las mismas no fueron tan abruptas y drásticas como las que se produjeron en los países periféricos donde se dio un desmembramiento total del llamado Estado de Bienestar o Estado Social. En los países capitalistas dependientes la tendencia fue hacia el brusco desmembramiento de la matriz estado- céntrica, produciendo un “desguace radical del Estado social en su versión `nacional-popular`, (Svampa M. , 2005, pág. 9) derivando en lo que en la bibliografía especializada se reconoce como: “el estado de malestar”.
los cambios fueron reflejando rápidamente la configuración de un nuevo “campo de fuerzas societal”, noción que tomamos de Edward Thompson (1986), y que designa menos una estructura ya consolidada que un proceso atravesado por dos grandes tendencias, suerte de polos magnéticos que arrastran de manera irresistible a los diferentes grupos sociales hacia uno u otro extremo, hacia la adquisición de posiciones ventajosas o hacia la descalificación social. En el lenguaje de los actores sociales, hacia la “salvación” o hacia la “caída”. (…) lejos de constituir un movimiento pasajero, la doble dinámica de polarización y fragmentación fue moldeando los contornos más duraderos de un nuevo país, de una sociedad excluyente, estructurada sobre la base de la cristalización de las desigualdades tanto económicas como sociales y culturales.”9
En Argentina, las consecuencias más visibles fueron: la preeminencia del campo económico sobre el campo político; un nuevo modelo de gestión que influyó en la concepción sobre la reestructuración del estado; la reforma del Estado caracterizada por el patrimonialismo o pérdida de la autonomía relativa del Estado a partir de las privatizaciones, asistencialismo, como estrategia de contención de los “nuevos pobres” que producía el modelo y, por último, represión institucional, como estrategia de control de la nueva cuestión social y como manera de “resolver” el conflicto social; como un aspecto derivado de lo anterior, un fuerte disciplinamiento social, sustentado en el creciente desempleo, la flexibilización y precariedad laboral; y, por último, una creciente descolectivización, desmovilización de amplios sectores de la población.

Visión estratégica para América Latina
Uno de los científicos sociales que más se ha preocupado por desentrañar, desde una inscripción cepalina y dependentista, las condiciones de desarrollo de América Latina es Osvaldo Sunkel. En su artículo “En busca del desarrollo perdido” (Sunkel O. , 2007), analiza como totalidad dialéctica, es decir recuperando la perspectiva histórica en sus dimensiones sincrónica y diacrónica, el auge del neoliberalismo y la globalización y sus consecuencias para las posibilidades de desarrollo de los países de la región. Ubica dicho auge a partir del agotamiento de la producción capitalista basada en energía barata (crisis del petróleo en los ’70) con consecuencias para América Latina que supusieron el agravamiento de los desequilibrios socioeconómicos, sociales y políticos, y la desaparición a partir de los ’80 del ciclo estatista o matriz estadocéntrica con la consecuente emergencia de una matriz mercadocéntrica, la pérdida de perspectivas e interés sobre desarrollo socioeconómico a largo plazo, la emergencia de un discurso único (neoliberal), la jibarización del Estado y la globalización como nueva fase de “aceleración y ampliación del proceso secular de expansión del capitalismo”.
En esta nueva fase el autor identifica dos dimensiones de análisis: la extensiva (o territorial de incorporación de nuevas geografías a la economía de mercado) y la intensiva (o de intensificación del traspaso de producción de bienes y servicios de la esfera pública a la privada y de mercado, colonizando otras esferas de la vida social). Asimismo, nos advierte sobre el carácter dialéctico de la globalización en la que cada proceso genera su contrario en un doble movimiento de expansión del desarrollo y destructor y desplazador en lo social, por lo que habría que recuperar rápidamente el rol del Estado.
El desarrollo capitalista incluye a algunos dentro de actividades socioeconómicas modernas al tiempo que convive con la marginación y exclusión de otros sectores: mientras que la pobreza y la exclusión forman parte de una globalización económica desigual y heterogénea, la penetración cultural logra integrar simbólicamente a todos a partir de la globalización comunicacional generando un profundo contraste entre la apelación simbólica y la posibilidad de apropiación real. El crecimiento económico sin desarrollo social produce un deterioro en la calidad de vida de amplios sectores generando gran conflictividad social y política, constituyéndose en una amenaza para la democracia y la gobernabilidad (protestas sociales y conductas individuales y colectivas antisistémicas como el narcotráfico, drogadicción, violencia, corrupción).
El autor señala cuatro características centrales de esta etapa: un mayor crecimiento económico; debilidad institucional pública; inestabilidad financiera y menor distribución del ingreso. Frente a esto aparecen dos posiciones contrapuestas, una que propone la profundización de la política económica neoliberal y otra crítica del neoliberalismo, pero ambas centradas en un debate a-histórico sobre la relación Estado-Mercado. Sugiere el desarrollo de una visión crítica que tenga en consideración 1) que la fase actual del capitalismo tiene una temporalidad histórica de carácter cíclico y dialéctico en la cual hay diferencias sustanciales en sus manifestaciones entre los países centrales y periféricos; y 2) el reconocimiento de que en la fase histórica actual tanto las condiciones objetivas como las subjetivas tiendan al fortalecimiento de la democracia, la economía capitalista y el mercado, no implica que haya una sola y determinada expresión (la anglosajona) capaz de implementarla por lo que es necesario explorar alternativas que, aún reconociendo las orientaciones generales, se adecuen mejor a las condiciones histórico-sociales de los países de América Latina.
Esta visión crítica nos permite ver que la disyuntiva que plantea la globalización no es la cuestión de la relación Estado-nación/ estado-mercado sino la continuidad o no de sociedades nacionales estructuradas bajo la forma de estados de bienestar y desarrollistas que se plantearon como alternativa tanto frente al capitalismo salvaje como frente a los socialismos (o capitalismos de Estado). Por lo tanto, la opción sería la recuperación de la política para plantear nuevos equilibrios en la relación Estado/mercado en un contexto de globalización.
Como propuesta para enfrentar esa tarea propone una visión de conjunto, visión estratégica que partiendo del análisis de dos dimensiones fundamentales -la del Estado nacional y la de la ciudadanía- componga una visión de conjunto que refleje (y a la vez construya) los anhelos de la sociedad civil. En la primera dimensión sostiene que, si bien es impensable recuperar el porcentaje del producto que manejaba el estado durante la implementación de su versión estado de bienestar, la reforma del estado debe comprender una nueva institucionalidad que regule y promueva el desarrollo social. De manera complementaria, en la dimensión de la ciudadanía propone el fortalecimiento de una institucionalidad participativa que involucra un profundo cambio cultural. Ambas dimensiones implican pensar un Estado y un mercado al servicio de la sociedad civil.
Es munidos de estas conceptualizaciones y tomas de posición que nos abocamos en la asignatura a desarrollar las problemáticas descriptas más arriba. Para ello comenzamos con el estudio de las diferentes metamorfosis del capitalismo, sus formas de organización de la relación capital/trabajo a nivel internacional y sus consecuencias en los países latinoamericanos considerando las maneras en que en diferentes momentos se ha intentado dar respuesta a las cuestiones que estas metamorfosis plantean desde el rol del estado, la gestión de la cuestión social, las expresiones de la ciudadanía y la lucha por la habilitación de derechos. Esta introducción forma parte de la meseta de conocimientos necesarios para el desarrollo de los temas que abordamos y debatimos con los estudiantes durante la cursada de la asignatura.

b)Referencias

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1 Profesora Titular Cátedra de Sociología – Profesora Adjunta de Problemas Sociales Latinoamericano – Investigadora IPSIBAT (Unmdp-Conicet), Facultad de Psicología, UNMdP.
2 Pacenza, María Inés: Planificación de Trabajo Docente 2009, materia Problemas Sociales Latinoamericanos, Licenciatura en Psicología, Facultad de Psicología, UNMdP.
3 La idea de “concepto límite” desarrollada por Manuel Garretón ha sido recientemente retomada por Maristela Svampa en Cambio de Época. Movimientos Sociales y Poder Político, Buenos Aires, Siglo XXI, 2008.
4 Ver Sunkel, O (comp.): El desarrollo desde dentro: un enfoque neoestructuralista para la América Latina, México D.F., Fondo de Cultura Económica, 1991 y Sunkel, O y Gligo, N, Estilos de desarrollo y medio ambiente en la América latina, 1980, entre otros.
5 El resultado de cada proceso productivo sirve de punto de partida para un nuevo proceso desde premisas diferentes al anterior. Como resultado tenemos no sólo productos para el consumo sino una masa de medios de producción acumulados, conocimientos y destrezas socialmente adquiridos, particularidades en la organización social que determinan la orientación de su reproducción y determinada disponibilidad de recursos naturales más o menos afectados por la actividad humana, además de una determinada forma de apropiación y uso del espacio. (Ver para este tema: Lado, Silvana: “Estructura Social Argentina: Algunas precisiones conceptuales para la aproximación al análisis de Susana Torrado”, en Lado, Silvana y Andriotti Romanín, Enrique (Comp.), La Construcción Sociológica, Departamento de Sociología (Fac. de Humanidades-UNMdP) Ediciones Suárez, Mar del Plata, marzo 2010. pp. 223-44. Colección Propuestas de Sociología Título 1)
6 Desde el punto de vista del capital podemos distinguir dos aspectos: los mecanismos que aseguran la existencia de trabajadores libres obligados a vender su fuerza de trabajo (FT) como mercancía (diferentes en cada época histórica y tipo de sociedad) y los mecanismos utilizados para costear la reproducción de la FT minimizando la parte de ese costo que es asumida por el capital (k). El grado de apropiación del excedente social en cada situación concreta está determinado por la magnitud del salario indirecto que los capitalistas son capaces de trasladar a formas de producción no capitalistas subordinadas o a los propios trabajadores (por ejemplo, mediante el sistema tributario). Así la apropiación del excedente alcanza no sólo a los trabajadores asalariados sino también a los agentes dentro de los modos de producción dominados. Cuando el análisis se sitúa en la óptica de las unidades familiares debemos tener en cuenta los comportamientos (socialmente determinados) a través de los cuales los agentes sociales aseguran tanto su reproducción biológica como sus condiciones materiales y no materiales de existencia. Estos comportamientos se subsumen bajo el término Estrategias Familiares de Vida (EFV) y están asociados con: la reconstitución de la FT familiar que se consume en la obtención de los medios de subsistencia, el mantenimiento de las FT durante períodos de inactividad y el reemplazo generacional de los trabajadores (tres componentes del costo de la FT). (Ver para este tema: Lado, Silvana: “Estructura Social Argentina: Algunas precisiones conceptuales para la aproximación al análisis de Susana Torrado”, Ibídem.

7 En la periodización de los modelos de acumulación se ha seguido Rofman, Alejandro y Romero, Luis (1992) Sistema socio-económico y estructura regional en la Argentina. Buenos Aires, Amorrortu Editores, 1992 y Torrado, Susana: Población y bienestar en la Argentina, del primero al segundo centenario. Una historia social del siglo XX. Buenos Aires, Editorial Edhasa. Tomo 1, 2007.
8 Este desarrollo corresponde a Lado, S. y Olivera, A. “Estrategias de Autogestión, Ciudadanía y Representación: O la lucha por la definición del “morador pleno” en un barrio marplatense” Revista I+A Nº 11, Año 12, 2008, FAUD/UNMdP. I
9 Ibídem, pp.11-12. Las negritas no figuran en el original.