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Global Overview Magazine

Revista de actualidad política, religiosa, económica, social, cultural, científica y educativa con alcance internacional
ISSN 2618-1916

In crypto we trust

Olga Mariela Januszewski




Contadora Pública especializada en riesgo crediticio




 La confianza no se solicita en un banco;

se debe ganar...o más bien, minar!



La confianza es como un vaso roto, una vez que se rompe por más que intentes

arreglarlo, ya no vuelve a ser lo mismo. Y en ese principio se basan las

criptomonedas. Tomaron los cristales rotos de la sociedad descreída del sistema

financiero que traicionó su confianza; para construir un refugio alternativo que

suplante un régimen obsoleto? que no dió las suficientes respuestas a los cambios

requeridos por una sociedad con sed de cambios...pero sobre todo seguridad!

Y la gran paradoja de todo esto es que Bitcoin no requiere confianza: ya que es

completamente de código abierto y descentralizado. Esto significa que cualquiera

tiene acceso al código completo en cualquier momento. Cualquier desarrollador en el

mundo puede verificar como funciona. Todas las transacciones y bitcoins creados

durante su existencia pueden ser consultados claramente en tiempo real por cualquier

persona. Todos los pagos pueden hacerse sin depender de terceros y todo el sistema

está protegido por algoritmos criptográfico revisados por usuarios; parecido a lo que

se utiliza en banca electrónica. Ninguna organización ni individuo puede controlar

Bitcoin y la red permanece segura aunque no se pueda confiar en todos sus usuarios.

Para muchos cryiptonautas este motivo es más que suficiente para sentirse seguro a la

hora de ejecutar sus transacciones con criptomonedas. Esto, a su vez le otorga un

valor intrínseco, de modo que el código abierto facilita la creación de forks

(bifurcaciones donde los tenedores de bitcoins tienen derecho a una parte de la

emisión de nuevas criptomonedas que utilicen el proceso histórico de su blockchain

hasta la fecha de la bifurcación). Hasta el momento se produjeron 5 forks importantes:

Bitcoin Cash, Bitcoin Diamond, Bitcoin Gold, Bitcoin Private y Bitcoin SV. Todos

nacidos de bitcoin.

Si bien se dificulta predecir cuántos forks habrá en el futuro, se estima que el carácter

abierto del bitcoin es un campo propicio para que sigan sucediendo. Los forks

constituyen una forma novedosa de flujo de fondos en esta nueva era.

Ahora bien; expuesto las razones para negociar con monedas digitales; y como si se

tratase de una competencia virtual, cuáles son los sustentos que respaldan a la moneda

fiduciaria? Mas concretamente; cuál es el verdadero respaldo del dólar y el oro?

pués bien, el dinero que circula en el mundo, incluido el dólar; no tiene valor

intrínseco ni respaldo tangible y su único valor es su aceptación como medio de pago;

es decir; un valor fiduciario; basado en la confianza de quien lo da y quien lo recibe.

El oro a su vez; a pesar de ser algo tangible; tiene un valor relativo; dado

especialmente porque es usado como instrumento de reserva por los Bancos Centrales

de los países; pero en realidad; el oro tiene un uso limitado a muy pocas aplicaciones

prácticas. De ello podemos inferir que las monedas del mundo que sustentan parte de

su valor en el oro; no tienen ningún respaldo material ni sólido; sino únicamente la

buena fe de emisores y usuarios de dichas monedas; porque ninguna persona puede

comer o beber oro y, como se dijo antes; su uso en otras actividades económicas es

también restringido. Se podría incluso decir que el oro también es un instrumento

fiduciario.

Como vemos hasta acá; todo es cuestión de fe ciega. Aunque a veces es mejor abrir

los ojos para ver mejor y no sólo mirar. Y si vemos bien la historia nos encontramos

con que en el año 1971; el presidente Richard Nixon; en un contexto de inflación

mundial, con abundantes dólares estadounidenses circulando; se convirtieron

masivamente los dólares en oro, lo que dió lugar a un importante vaciado del oro de la

Reserva Federal. Cada vez era mayor la desconfianza hacia el dólar y el sistema de

Bretton Woods parecía al borde del colapso. Todo ello significaba suspender la

convertibilidad oro en dólar; se dió por terminado el sistema fijo que establecía que

una onza de oro equivalía a 35 dólares. Los dólares ya ni estaban respaldados por el

oro; pasando a ser dinero "fiat". En otras palabras, que el dólar pasa a estar respaldado

por la autoridad que lo emitía. Ya no había un metal que respaldaba las emisiones de

dólares, sólo una autoridad monetaria en la cuál cuantas personas se fian o quién se

"fiat" en ella, luego del colapso económico mundial?

Esto ya nos marca que el problema de confianza ya no sólo recae en la moneda, sino

que también se expande a todo el sistema financiero tradicional a través de bancos y

de gobiernos, que no estuvieron a la altura de las circunstancias cuando debieron

responder; esto es en el colapso financiero que implicó la pérdida de confianza en un

sistema betusto que le dió la espalda a los clientes, en el momento que más

necesitaban de ese respaldo, dando prioridad al rescate de bancos que no fueron

capaces de advertir el advenimiento de la explosión de la burbuja financiera

acontecida en el 2008. Y no es casualidad que Bitcoin surja en este contexto ya no

como un sistema financiero alterno al tradicional por oposición al régimen establecido

y como una simple rebeldía anti sistema (para ser más precisos; habian transcurrido

sólo quince días de la quiebra de Lehman Brothers cuando se da a conocer finalmente

el conocido "libro blanco", puntapié que da origen a Bitcoin como un verdadero

manifiesto de intenciones, llamado a declarar la necesidad de un nuevo sistema

financiero descentralizado, que evite una nueva próxima quiebra bancaria con las

mismas consecuencias y victimas de siempre). Sería un error conceptual pensar de

esta forma. Bitcoin es mucho más que eso. No se trata de hacerse multimillonario ni

derrocar al sistema bancario; porque en este pensamiento digital y disruptivo el

hambre revanchista no encuentra su lugar. Todo lo contrario, es una filosofía outsider.

oficialmente Bitcoin nació del misterioso Satoshi Nakamoto (una identidad falsa,

podría ser un hombre, una mujer, un colectivo) en 2008, pero diez años antes un

grupo de mentes brillantes en la costa oeste de Estados Unidos ya coqueteaba con la

idea de crear un estado paralelo en internet. Muchos, aunque no todos; abrazaban

ideas libertarias al estilo estadounidense; que aboga por reducir el estado a la mínima

expresión y eliminar la Reserva Federal, pero no es necesariamente progresista en lo

social. Apasionados por la tecnología, no se fiaban del sistema. Empezaron a

compartir conocimientos a través de una lista de correo llamada : Cypherpunks". Si

bien está lista se estableció a partir de 1992, el grupo y la idea se gestaron y se

establecieron en la década de los 80 a partir del trabajo de David Chaum; quien fue

uno de los primeros especialistas preocupado por la privacidad de las transacciones

financieras y desarrollar un sistema digital que resuelva el problema.

El movimiento Cypherpunk enarboló la bandera de la privacidad, especialmente ante

la amenaza del control y la censura por parte de gobiernos y autoridades centrales

sobre el desarrollo tecnológico, la información y el intercambio de valor.

Así, la privacidad podría entenderse como el legítimo derecho de cada ciudadano del

mundo de revelar solo la información que desea. Este es un poder para estos activistas

y podría resumirse en la siguiente frase del Manifiesto Cypherpunk de Eric Hugues:

"la privacidad es el poder de revelarse selectivamente al mundo".

No se trata sólo de un problema de privacidad, éste tema cobra especial relevancia en

el contexto de sociedades abiertas, de libertades, pero en medio de la era digital. Así,

los miembros del movimiento cypherpunk no sólo discutían y teorizaban sobre el

tema, sino que desarrollaban softwares para ayudar a conseguir ese objetivo.

La mayoría de los miembros de la lista de correos eran prominentes investigadores y

especialistas en informática y ciencias asociadas. Y además de temas de privacidad,

discutían los problemas asociados al monitoreo gubernamental, el control corporativo

de la información, entre otros.

Una mención especial se merece la criptografía. Recordemos que en ese momento, el

uso civil de esta tecnología estaba prohibido, y el gobierno estadounidense la

calificaba como "munición: con fines de exportación, de manera que su expansión

comercial no era posible. El gobierno estadounidense intentó controlar este tipo de

desarrollos e incluso el Código de la Pretty Good Privacy (PGP), fue publicado en

un libro de papel para sortear estas imposiciones.

Y de ahí nació la idea de un universo en el que los estados no tuvieran nada que decir.

Por caso no olvidemos que en el sur del mundo, no todos los que depositaron dólares,

recibieron dólares allá a lo lejos y hace tiempo, para ser más precisos en el 2001, en

una tierra extraña de promesas perdidas llamada Argentina. No mucho más tarde en el

tiempo y casi como el efecto expansivo de una bomba, sucesos similares se replicaban

en diversos puntos del mundo. La globalización es como la imaginación, no tiene

límites. Las ansias de ganancias desmedidas tampoco. La diferencia radica en que esta

vez la fe entonces recuperó la vista; empezó a entender que la libertad financiera, al

igual que cualquier otra libertad ni se pide ni se gana, se proclama desde cada uno de

nosotros hacia afuera. Como una forma de empoderamiento no solo financiero sino

también civil; cada ciudadano bancarizado entendió que todo el sistema (no sólo los

bancos) manejan a discreción sus fondos a cambio de poca o nula información basado

en....la confianza; que viene de...un sistema que cometía sistemáticamente los mismos

errores; pero no pagaban con sus fondos propios; sino con los depósitos de los

crédulos clientes, a los cuales alguien, alguna vez les enseñó a creer en la banca y

todos sus aliados.

Así; en una misma línea, bancos, dinero, gobiernos, mercado, todos forman parte de

esta confianza basada en la buena voluntad de cada ciudadano que habita este planeta

tierra.

Moraleja de esta fábula: las criptomonedas nacieron por el mismo motivo que la

banca tradicional empezó a declinar: la desconfianza. Y es así como la falta de certeza

en el dinero se hizo extensivo al sistema financiero que lo sustenta y manipula; podría

hacerse extensivo por traslación desde el mundo cripto al mundo Fintech. Colocando

al mundo financiero tradicional de cara a la necesidad de replantear los verdaderos

motivos de su existencia: el ánimo de lucro desmedido o alentar al ahorro y al crédito.

Mas allá de la banca privada; donde quedarian las aspiraciones del Banco Central de

cualquier país por controlar los sistemas monetarios; aún cuando la moneda tenga

como respaldo la fe que mueve montañas...y mueve la cotización de los billetes

también!

Es necesario entender que estamos frente a una nueva revolución; que va más allá de

lo tecnológico o digital; es una era en donde la confianza juega un rol fundamental

como bien intangible que debiera observar el mercado como un nuevo indicador y

donde sin lugar a dudas; el nuevo lema a imponerse es: "In crypto we trust